Un mes más que tachamos del calendario. ¡Que ganas tenía de que alargara el día, sacar la ropa de verano, el olor del aftersun, pasear por la playa, y cervezas frescas con los amigos. (Siempre he querido vivir dentro del anuncio de cerveza de Estrella Damm) Ese que estrenan en unos días, por cierto. Creo que el verano no sería lo mismo sin ese anuncio. He dicho.

La Universidad de Valéncia celebraba el 25 aniversario de la Escuela Técnica Superior de Telecomunicaciones. Se pusieron en contacto con nosotros y montamos un sarao que aun se están relamiendo con los muffins.

Hay calles de paso y una calle dónde todo pasa. Es tan gratificante ver como la gente emprende (así de bonito). Y además el sentimiento va más allá cuando la gente es de tu tierra. Ojalá hubiera más iniciativa y proyectos tan bonitos como es el de "La calle de colores" en Valéncia de Alfonso Calza.

Porque no se me ocurre mejor manera de empezar mes. Porque nos encanta. Porque es para morir de amor. Por su estilo. Su delicadeza. Y porque lo digo yo, ea. Estamos de estreno oiga. Vamos con la primera entrega de lo que nos ha encantado este mes.

Alicia Macías es de las personas que apuestan, emprenden y se atreven con todo. De las que llevan una cámara colgando a todas partes. Y de las que hoy trabajan en una tienda y mañana se lo dejan todo por perseguir sus sueños. De esas personas, de las que tienen mágia, de las que crean cosas maravillosas.