Popup París

Para quién no conozca (todavía) las velas Popup París, os adelantaré que huelen a noches de verano infinitas. A miel y azahar. A jazmín. A ámbar rojo. A mil y una noches. A sándalo. A flores. Además de cómo huelen, tienen algo especial.

Popup París desarrolla sus esencias en Grasse, capital mundial del perfume. Su cera es 100% vegetal sin parafina, y sus mechas 100% algodón (porque una mecha de calidad proporciona un quemado más uniforme y una mejor difusión del perfume). El resultado es una vela de muy alta calidad que huele realmente bien.

1 de cada 50 velas contiene un auténtico diamante escondido. (¿¡Un diamante!? Sí, habéis leído bien). Todos sus diamantes cuentan con el certificado Kymberly (es un protocolo establecido por Naciones Unidas que garantiza que los diamantes provienen de una fuente legítima y no tienen nada que ver con países en conflicto). Son colocados en el interior de la vela por el mismisimo fundador de Popup Paris, acompañado de un guardaespaldas y un notario, para garantizar que todo es correcto. Vierten la mitad de la cera, la dejan reposar y depositan el diamante. Luego vierten el resto de cera y ¡et voilé!.. Tienen dos colecciónes, la Black Edition y la Pop Edition.


 

Además, personalizan todas las velas, para bodas, eventos corporativos y celebraciones. Disponen de tamaños especiales (siempre con el factor sorpresa del diamante). ¿Os imagináis vuestra boda decorada por cientos de velas y que a varios invitados les salga el diamante? :)

 

¿La loca de los olores y las velas? Presente. (Os puedo asegurar que ya inundan mi casa, mis noches, la ofi y allá dónde voy). Ya son parte de mi rutina. Llegar a casa muerta, ducha fresquita, tumbarme un rato en mi chillout particular con una vela de Popup encendida y saborear el momento. (Mi momento favorito del día, por cierto) :)

 
 

¿Que os ha parecido Popup París? ¿Os ha encantado tanto como a mi?

¡Feliz Martes!