Crónica Óscar+María

Óscar, valenciano. María, natal de Vitoria. Veranean en Titaguas desde bien pequeños, dónde se conocieron pasados unos cuantos años. No encontraron mejor testigo para sellar su amor, además de unas vistas increíbles. Fue un finde de lo más movidito. Lleno de ilusión, nervios y mucho amor. Mientras mitad equipo viajaba hasta Titaguas para el primer día de montaje, la otra mitad se encontraba camino de Albacete, dónde tuvo lugar nuestra segunda boda del "finde movidito". (¡Tres hurras por el pedazo de equipo!) :)

Como es ese momento en el que te ve tu hermano por primera vez vestida de novia. Cuando vas del brazo de tu madre, camino del altar. O cuando lo ves al final del pasillo. Sin duda, fue un día de lo más emotivo lleno de momentazos que tuvimos el placer y el honor de disfrutar a su lado. La ceremonia tuvo lugar en la Ermita de Titaguas, dónde lo preparamos todo para el gran momento. Sillas, altar, arco de ceremonia, alfombra roja, arroz para acompañar con un ¡viva los novios!, pañuelos para los más llorones, incluso los bailarines que les bailarían el aurresku, una vez se convirtieran ya en "Señor y señora de". Todo estaba listo.

Óscar, como buen músico, quiso que estuviera presente en su gran día. No sólo hicimos los conos del arroz con partituras de su canción favorita, si no que en mitad de la ceremonia se arrancó a tocar un sólo con su trompeta, sorpresa de los amigos que la llevaron. Fue un momento divertido a la par que emotivo. (Abro un paréntesis para decir lo mucho que nos gusta cuando "se cuelan" en alguna foto nuestras iniciales de madera, que regalamos a nuestros Señores de en un kit de novios). Ea, ya lo he dicho.

A María le hacía especial ilusión que estuvieran todos los familiares y amigos presentes, de algún modo, uno de los días más importantes de su vida. Por eso pensamos en el árbol de los recuerdos, dónde colocamos fotos de gente que no podía estar presente, pero sí acompañándolos.

Como la cosa iba de vistas, el banquete lo celebraron en el Azud de Tuéjar. Rodeados de vegetación en plena montaña, con unas vistas preciosas. Decoración para las mesas imperiales, nuestra perdición, con colores vivos. Y una mesa de firmas dónde los invitados dejaron sus felicitaciones a los recién casados.

Quisieron tener un guiño a la ciudad que vio nacer a María, y decidieron hacer allí la pre boda, que os enseñaré próximamente. La fotografía es de Christian Roselló y Luis Alarcón, dos grandes profesionales que tuve el placer de conocer. (Podéis seguir en las redes sociales a Christian Roselló en Facebook Twitter y a Luis Alarcón en Facebook) . El ramo de novia y la flor es de Flores Antonia.

Y ahora, no me enrollo más y os dejo con las fotos. Dónde veréis lo guapísima que iba María con su vestido.

 

Una vez más, queremos darle las gracias a nuestros Señores de, por la confianza depositada en nosotros y por dejarnos participar y acompañarles en su gran día. ¡Os deseamos lo mejor pareja de bonitos! :)

¿Qué os ha parecido el gran día de Oscar y María? ¿Cuál es vuestro momento favorito de una boda?

¡Feliz Viernes!